Si tu viaje a Roma gira sobre todo en torno al Vaticano —Museos Vaticanos, Capilla Sixtina, Basílica de San Pedro— y además quieres saltarte colas en un par de sitios más, la Omnia Card es de las pocas tarjetas turísticas que realmente amortizas sin tener que hacer malabares.
Si tu plan es más genérico y repartido por toda Roma, probablemente te compense más la Roma Pass sola, que es más barata y ya viene incluida dentro de la Omnia de 72 horas. La diferencia clave frente a otras tarjetas de la ciudad es que esta la gestiona la Opera Romana Pellegrinaggi, la organización vinculada al Vaticano — por eso su fuerte real es el circuito vaticano y religioso, no tanto el resto de monumentos de Roma, donde solo cubre un par de entradas a elegir.
Qué Incluye la Omnia de 24 Horas
Con la modalidad más corta tienes acceso a los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina, la Basílica de San Pedro con audioguía app, el claustro de San Pablo Extramuros y el Carcer Tullianum —la prisión Mamertina, donde la tradición sitúa el cautiverio de San Pedro antes de su martirio—, además del bus turístico Open Bus Vatican&Rome válido 24 horas. Cuesta 69 € para adultos, con reducción a partir de los 6 años. Se compra en la web oficial.
Qué Incluye la Omnia de 72 Horas
Aquí el paquete crece bastante: además de todo lo anterior, suma la Basílica de San Juan de Letrán con su claustro y el Museo del Tesoro, y —lo que realmente marca la diferencia frente a la de 24h— dos entradas gratuitas a elegir entre el Coliseo (con Foro y Palatino incluidos), los Museos Capitolinos, la Galería Borghese o el Castel Sant’Angelo. El precio es 149 € para adultos.
Un matiz que conviene tener claro antes de comprar: el acceso al Coliseo con esta tarjeta requiere reserva de horario obligatoria a través de la web oficial del Coliseo, no es un «enseña la tarjeta y entra». La disponibilidad de franjas puede estar limitada en según qué fechas, así que si el Coliseo es una prioridad de tu viaje, reserva esa entrada en cuanto tengas la tarjeta activada, no lo dejes para el último día.
La de 72 horas trae de regalo la Roma Pass, así que en la práctica pagas una tarjeta y recibes dos: la Omnia Vatican por un lado y la Roma Pass por otro, cada una con su propia validez de 72 horas desde su primer uso — y no hace falta activarlas el mismo día, algo útil si quieres dedicar el Vaticano a un día concreto del viaje y dejar el resto de Roma para otro.
Cómo Recoger la Tarjeta
Se recoge gratis, mostrando el email de confirmación, en cualquiera de las oficinas de la Opera Romana Pellegrinaggi:
- Piazza Pio XII, 9, junto a la Plaza de San Pedro (metro Ottaviano). De lunes a sábado de 8:30 a 16:00; domingos y festivos vaticanos de 9:00 a 13:00.
- Piazza di Porta San Giovanni, junto a la Basílica de San Juan de Letrán. De lunes a sábado de 9:00 a 16:00; domingos y festivos de 9:00 a 13:00.
- Via dei Cestari, 21, junto al Panteón. De lunes a sábado de 10:00 a 16:00; domingos y festivos de 9:00 a 13:00.
También se puede pedir envío a domicilio a cualquier parte del mundo, con coste adicional según destino.
¿Omnia Card o Roma Pass?
Si el Vaticano es el centro de tu viaje, la Omnia gana claramente porque incluye lo que la Roma Pass no toca (Museos Vaticanos, San Pedro). Si en cambio tu plan es más centrado en la Roma antigua y monumentos municipales, y el Vaticano lo vas a visitar de todos modos con entrada aparte, probablemente te salga más rentable la Roma Pass por separado, bastante más barata.